“Has llorado, en secreto, a los tuyos. Lenta, inexorablemente, los has visto partir alejarse para siempre. Has sentido, en tu corazón el desprendimiento de una rama que cae. Y luego has borrado las huellas de esas lágrimas, has contenido en el límite infranqueable los bordes de tu propio dolor y lo has devuelto a tu pobre vida, a los días siguientes, a las horas para que permanezca allí. Oculto como una invisible y constante cicatriz.”— J.M.Inchauspe/ Los Tuyos.







